El modelo Bilingüe-bicultural

Desde que la perspectiva lingüística de la persona sorda apareció en el panorama, la cuestión de la educación ha sido objeto de un acalorado debate. Como hemos hablado en ocasiones anteriores en 1880 el Congreso de Milán reunió a una serie de expertos que determinaron cómo educar a la población sorda; fue el comienzo del Oralismo. Sin embargo, desde hace ya varias décadas existe una nueva corriente llamada Bilingüe-Bicultural que trata de educar a las personas sordas en su lengua materna, esto es, la lengua de señas.

Mediante este sistema las personas sordas se educan en lengua de señas y a la vez reciben rehabilitación logopédica. La diferencia radica en que esta rehabilitación no se impone como eje primordial de la educación. La persona sorda ya no es un ser que debe integrarse en una sociedad mayoritariamente oyente, sino que puede desarrollarse personal y profesionalmente en lengua de señas y si lo desea aprender a “hablar” como los oyentes.

De reciente aplicación en el Ecuador, este modelo cuenta con una amplia trayectoria en países como España o Estados Unidos. El hecho de tener que educar a una población en un segundo idioma hace que todo el sistema educativo debá ser bilingüe; los profesores deben saber lengua de señas; los materiales deben estar adaptados a la lengua de señas y, por supuesto, el castellano (o la lengua oficial del país) pasa a ser una segunda lengua como el inglés o el francés en las escuelas.

Además de por el coste económico que conlleva, este sistema ha sido criticado varias veces por crear guettos en las escuelas. Sin embargo, existen numerosos ejemplos en los que las personas sordas comparten escuela con personas oyentes sin ningún tipo de problema; ya que los segundos se educan también en lengua de señas.

Personalidades en torno a la sordera VI

Fotografía del rostro de William Stokoe

William C. Stokoe comenzó desde muy temprano a estar ligado con la comunidad sorda; ya que fue profesor de la Universidad de Gallaudet. Sin embargo, cuando comenzó su desarrollo profesional la lengua de señas no estaba aún considerada como tal. Fué él quien comenzó a investigar las estructuras lingüísticas propias de las lenguas viso-gestuales.

En 1960 publicó un estudio por el que dirigía cada una de las señas en tres partes: forma, actividad y lugar. La combinación de estos tres elementos podía dotar de significado a cada una de las señas; por lo tanto la lengua utilizada por las personas sordas tenía doble articulación y podía ser considerada una lengua natural.

Pese a que sus estudios se realizaron sobre la Lengua de Señas Americana (ASL), sus conclusiones pueden aplicarse a todas las demás lenguas de señas (o signos), confiriendoles el estatus de lengua.

Personalidades en torno a la sordera II

Imagen del blog de sordera. Personalidades. Cucurron Sicard. Grabado con el retrato del Sr. Sicard. Tiene una frente estrecha, nariz grande y boca pequeña.

El abad Roch-Ambroise Cucurron Sicard (1742 – 1822) fue el sucesor del abad L’Épée al frente de la Escuela Nacional de Sordos de París.

Previamente había dirigido la Escuela de Sordos de la ciudad de Burdeos; por lo que cuando se postuló como sucesor, fue escogido de entre los candidatos que se presentaron sin problemas.

En el marco de la Revolución Francesa (1789) y bajo su liderazgo, la educación de las personas sordas pasó a ser una obligación del estado; por lo que la escuela fundada por L’Epée paso a ser estatal. Debido a sus tendencias políticas (gran defensor de la nobleza) tuvo que exiliarse a Londres durante unos años, allí conoció a Gallaudet, con quién trabajaría años más tarde.

Durante su gestión, la escuela mostraba los progresos de los alumnos en exhibiciones públicas: los asistentes formulaban preguntas a los alumnos y estos respondían, demostrando así la efectividad del método de enseñanza. Fue también alumno de la escuela bajo su mandato Víctor de Aveyron, el famoso niño salvaje” encontrado en el bosque, quién debido a la tardanza en tener contacto con otros humanos no pudo nunca ser educado.

Al igual que L’Épée, Sicard publicó muy pocas obras pero a él en 1803 sí se le concedió el ingreso a la Academia Francesa.

Fuente de la información: http://www.cultura-sorda.eu/resources/Roch_Ambroise_Sicard.pdf


Fuente de la imagen: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Roch-Ambroise_Cucurron_Sicard.jpg