Celebración del Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas

Cartel informativo del Día Nacional d las Lenguas de Signos Españolas de 2015Huma, tú eres una diosa, una leyenda viva. Ya te digo que soy fans, así en plural.

Con estas palabras Agrado (Antonia San Juan) se dirige a Huma (Marisa Paredes) en la película Todo sobre mi Madre. Nosotros también usaremos el plural en este post.

Hoy es el Día Nacional de las Lenguas de Signos Españolas; así en plural; porque mucha gente no sabe que en España no es una, si no dos las lenguas visogestuales oficiales.

Mucha gente se pregunta

¿por qué dos y no una?

La respuesta es sencilla:

¿por qué no mejor cuatro en lugar de dos?

La riqueza de un país se mide también por su diversidad lingüística. En líneas generales para que una lengua sea oficial en un país debe seguir los siguientes pasos:

  1. Ser considerada lengua.
  2. Poseer estudios normativos sobre sus características y particularidades.
  3. Ser reconocida por el Estado.

Sin embargo, el hecho de estar reconocida no significa que una lengua sea totalmente oficial. En España por ejemplo, en la Comunidad Autónoma de Cataluña; cualquiera puede dirigirse a un funcionario público y hablarle en español o catalán sin tener que preguntar antes. Como trabajador del Estado debe conocer ambos idiomas, puesto que son oficiales.

Aún no ocurre así con las lenguas de signos. Si son oficiales en el territorio español, lo lógico es que cualquier funcionario público las conozca. Algo que todavía está muy lejos de la realidad.

En el caso de Ecuador la realidad es distinta. No existen estudios normativos sobre la lengua de señas (salvo un primer diccionario recopilatorio); no existe el estatus oficial para la Lengua de Señas Ecuatoriana; pero, sí se están haciendo esfuerzos para que la mayor cantidad de funcionarios públicos puedan expresarse en esta lengua. A pesar de ser una una iniciativa del estilo “empezar la casa por el tejado” no deja de ser tremendamente importante para aumentar la riqueza lingüística del país.

Más información sobre el Día Nacional De Las Lenguas De Signos Españolas aquí:

Mitos en torno a la sordera IX

Mito IX – La estructura gramatical de la LSE y la lengua oral es igual.

Existen diferencias en la construcción de oraciones en ambas lenguas.

Las más de 4000 lenguas que se hablan en el mundo se dividen en dos tipos; las de verbo al principio como el español, el inglés o el francés; y las de verbo al final, como el japonés, el quechua o las lenguas de signos (o señas).
Esto significa que la misma frase debe componerse de forma distinta dependiendo de si se dice en castellano o en lengua de signos (o señas).
Una frase sencilla como:

“¿Vienes esta tarde a mi casa?”

Debe formularse en lengua de signos(o señas) de la siguiente forma:

“Casa mía tú venir si/no”

Esta es una de las razones por las que muchas personas sordas no tienen buena lecto-escritura, ya que el español no es su lengua materna.
En muchas ocasiones vemos personas haciendo lo que se llama “español signado” esto es, palabras en signos colocadas con la gramática española. Es común su uso entre personas (e intérpretes) con poca formación en la lengua de signos (o señas).

Sordoceguera. Métodos de comunicación II

Imagen del blog de sordera. Sordoceguera, métodos de comunicación. TADOMA. Fotografía de dos personas sordociegas hablando por el método TADOMA. La mano del interlocutor se coloca en la garganta y boca del hablante para poder identificar los fonemas que este produce.

Los sistemas de comunicación empleados con las personas sordociegas se clasifican en función de en qué estén basados. El sistema TADOMA lo está en las lenguas orales, por lo que necesita que la persona las conozca previamente.

Fue inventado por Sophia Alcorn a principios del siglo XX cuando perfeccionó el sistema utilizado por la famosa Anne Sullivan, tutora de Hellen Keller. Funciona haciendo que la persona sordociega pueda percibir la voz de la persona que habla mediante el tacto a través de su cara, garganta y boca.

La persona sordociega apoya los dedos pulgares en los labios de su interlocutor, los meñiques en los huesos de la mandíbula y los demás dedos junto con el resto de la mano sobre las mejillas y el cuello del interlocutor. Así puede notar las vibraciones producidas por el hablante al expulsar el aire al hablar.

Este sistema además de permitir «escuchar» ayuda también a aprender a hablar. No obstante, requiere un aprendizaje muy lento, bastante complicado y no siempre es del todo efectivo; ya que recordemos que algunos fonemas se pronuncian igual (Véase post «lectura labial o la falsa panacea»)

 

Fuente de la imagen:

http://theinterpretersfriend.org/