Comienzan los “Talleres formativos en torno a las discapacidades visual y auditiva” en la UDLA

Imagen de un corro de niños recortados en papel haciendo un círculo. Algunos tienen discapacidad, otros no.

El pasado mes de octubre se realizó en la Universidad de las Américas un ciclo de conferencias sobre discapacidad al que asistieron tanto alumnos como profesores de la institución. En ellas, se daba una visión general y desde varias perspectivas de las distintas discapacidades y sus características.

Al término de las conferencias, en los turnos de preguntas, quedó patente que muchos docentes de la institución impartían clases a varios alumnos con discapacidad, y que no siempre sabían cómo afrontar estos retos.

A su vez, el departamento de Servicios de Apoyo Psicológico y Orientación Profesional de la universidad manifestó que dentro del grupo de estudiantes con discapacidad matriculados en la UDLA, los de discapacidad auditiva eran los más numerosos.

Teniendo en cuenta que este grupo de personas es muy heterogéneo y las dificultades expresadas por los docentes, se impartirán desde mañana y durante 12 días los

Talleres formativos en torno a las discapacidades visual y auditiva

Con ellos, se tratará de paliar la falta de recursos educativos y el desconocimiento de los docentes a la hora de atender al colectivo de las personas con discapacidad. Con una duración de 30 horas y dividido en dos bloques, está centrado en las discapacidades visuales y auditivas.

El primer bloque incluye la mayor parte de la teoría. Una breve introducción y repaso de lo que significa tener una discapacidad, sus consecuencias legales y el marco legislativo; perspectivas de la discapacidad y funcionamiento de los distintos órganos implicados.

El segundo bloque es eminentemente práctico. Uso de herramientas específicas para la docencia; experiencias de vida sobre discapacidad y procesos de adaptación de materiales.

Si desean más información sobre estos talleres puede contactar aquí.

Finalizan las conferencias “Escuchando a la discapacidad”.

Hoy finalizó el ciclo de 41 conferencias realizado en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador durante los meses de agosto, septiembre y octubre de 2013. “Escuchando a la discapacidad” es el título de esta serie en la que cada conferencia constaba de tres bloques:

  1. Introducción a las discapacidades.Una aproximación a las discapacidades, su clasificación, definición y algunos puntos de vista.
  2. Mitos sobre la sordera.
    10 mitos sobre la sordera y su explicación. Lo que permite descubrir cuáles son falsos y cuales verdaderos.
  3. Discapacidad y facultad.
    Dependiendo de la facultad que recibía la conferencia, la presentación adaptaba sus contenidos para que estuvieran relacionados.

Puede descargar la presentación completa de estas conferencias aquí.

Discapacidad, puntos de vista (VI)

La caridad es el corazón de la jurisprudencia; al menos en lo que atañe a las discapacidades.
La mayoría de las religiones (no confundamos religión con cristianismo) nos hablan de que debemos aceptarnos todos, ayudarnos, ser buenos los unos con los otros, etc… es decir, querer a los demás como a nosotros mismos. Muchas veces hemos oído eso de:

“Trata a los demás como quieres que te traten.”

Esta forma de pensar ha motivado que durante años, muchas personas hayan ayudado a las personas con discapacidad por humanidad. De ver la discapacidad como un castigo, se pasó a entender que son personas que necesitan ayuda. La beneficencia, la caridad, las fundaciones de ayuda, etc. se basaban en este sentimiento.
Con el paso del tiempo, este tipo de ayudas se convirtieron en derechos. Se entendía que las personas con discapacidad tenían los mismos derechos (y obligaciones) que el resto de la sociedad.
Por lo tanto se paso de una visión de «ayuda» a una visión de «igualdad». Un ejemplo es la ley aprobada en España en 2006, la llamada Ley de Dependencia. En ella se entendía que una persona por tener un familiar dependiente (con discapacidad, anciano, accidentado, etc…) no tenía por que estar atado a su cuidado toda su vida. Por lo que el estado debía proveer de los medios necesarios para que estas personas estuvieran atendidas sin afectar a la vida de las personas de su entorno. Bien por la intervención de los servicios sociales (asistentes, enfermeros, acompañantes, etc…), bien por el uso de nuevas tecnologías (andadores, salva escaleras, tele avisos).
Las personas con discapacidad adquirían entonces el estatus de ciudadanos de primera, ya que no dependían de la caridad de otras personas. Sin embargo la visión de “ayuda” sigue estando presente, por desgracia, entre muchos políticos.
Un claro caso es el de España, que debido a la crisis ha recortado más de un 20% el gasto social, en el que está incluido las «ayudas» a personas con discapacidad. Esta situación ha provocado el atropello de los derechos a muchas personas.
Un ejemplo son un grupo de alumnos sordos de la Universidad Complutense de Madrid. Ya que esta institución decidió suprimir el servicio de interpretación en lengua de signos profesional porque «no había fondos».

¿Eliminaríamos las rampas de acceso o los ascensores si no hubiera dinero?

Si un día caminamos por la calle y nos topamos con una persona muerta, lo normal es que avisemos a la policía. Pero, se imaginan que la policía nos detiene y nos acusa de haberla matado por estar cerca de donde apareció. Lo normal es que tengamos derecho a defendernos y a un abogado. Pero… y si con la excusa de que «no hay dinero» nos proponen lo siguiente:

«La pena por asesinato son 10 años, si no la ha matado es usted libre; pero como no hay dinero para el juicio ni su abogado, le vamos a meter 5 años en la cárcel y listo.»

En el caso de las personas con discapacidad ocurre lo mismo. Las “ayudas” no son ayudas; son derechos, y no se pueden recortar en función de la economía.
Esta visión de la discapacidad propicia que, cada vez más, los programas de ayuda a las personas con discapacidad que apelan a la pena, la sensiblería o el dar lástima sean cada vez más criticados.

Personalidades en torno a la sordera III

Imagen del blog de sordera. Personalidades en torno a la sordera. Anne Sullivan y Helen Keller. Fotografía antígua de ambas mujeres. Helen está sentada en una silla con una muñeca en las manos dando la mano a Anne que se arrodilla a su lado.

Hablar de Anne Sullivan es hablar de Helen Keller y viceversa. Sus vidas quedaron ligadas cuando una decidió ser maestra de la otra.

En el postSordoceguera. Métodos de comunicación II” hablábamos de que el método TADOMA surgió por evolución del creado por Helen Keller.

Esta maestra nació en Estado Unidos en 1866. Debido a una enfermedad, su vista se deterioró en su juventud, por lo que se educó en la escuela Perkins para ciegos.
Helen nació en el mismo país en 1880 y debido a varias enfermedades quedó sorda y ciega a los dos años de edad. Esto la aisló por completo de su familia, que se resignó a tenerla como un animal en casa. Hasta que Anne decidió hacerse cargo de su educación.

Con infinita paciencia y mucho tiempo de trabajo, consiguió que Helen aprendiese el alfabeto dactilológico; después el Braille y más tarde lo que hoy conocemos como método TADOMA.

Pero a pesar de lo difícil del proceso, ni Helen ni Anne se conformaron; por lo Helen decidió ir a la escuela regular y posteriormente a la universidad acompañada de Anne, quien le hacía de maestra y guía-intérprete. Esta perseverancia hizo de Anne la primera persona sordociega en obtener un título universitario.

Fue en la Universidad de Radcliffe, un centro de Massachusetts adscrito a la Universidad de Cambridge. Hoy podemos encontrar una placa conmemorativa de este hecho.

Imagen del blog de sordera. Personalidades en torno a la sordera. Hellen Keller y Anne Sullivan. Fotografía de la placa conmemorativa en honor de Helen. De forma circular contiene un retrato suyo y la inscripción en inglés: Activista ciega y sorda, fuerza orientadora de la fundación americana para ciegos, que dedicó su vida a la ampliación de las posibilidades de las personas sordociegas, ciegas o con baja visión. Bajo la inscripción la cita de Hellen: "Una persona con discapacidad severa no conoce las fuentes ocultas de su fuerza hasta que es tratada como un ser humano normal y animada a dar forma a su propia vida."

 

Casi un siglo más tarde, en 1962, la historia de ambas mujeres inspiró la película The Miracle Worker (El milágro de Anne Sullivan) de Arthur Penn.

Fuente de la imagen:

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/7/74/Helen_Keller_with_Anne_Sullivan_in_July_1888.jpg

Fuente de la imagen:

http://www.moonmentum.com/blog/codex/multimedia/helen-adams-keller-2

Estudiar y ser sordo (Ecuador)

Estudiar es fundamental para el desarrollo de una persona y por tanto de una sociedad. A pesar de que esto es algo más que demostrado, existen aún múltiples inconvenientes que impiden a muchas personas el acceso a una educación de calidad.

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