¿Cómo piensan los sordos?

¿Alguna vez se lo había planteado? Por lo general, cuando queremos hablar nuestra mente forma primero las oraciones antes de que la boca las emita. Si nos fijamos con detenimiento, nos daremos cuenta que cuando hablamos primero “oímos” nuestra voz diciendo lo que vamos a decir de forma muy rápida.

Esto se debe a que nuestro cerebro está cargando los referentes para formar la oración. También ocurre cuando repasamos tareas, órdenes o procesos que no podemos hacer de forma automática. Este proceso dura apenas unas milésimas de segundo y puede producirse de forma paralela a la fonación (emisión de sonidos).

Surge entonces la duda:

Si nosotros oímos nuestra voz cuando pensamos ¿qué oyen los sordos?

La respuesta es sencilla: Nada.

Entonces, surge otra duda: Si no oyen nada ¿cómo piensan?

La respuesta vuelve a ser sencilla: En señas.

A pesar de que las respuestas son simples, a veces son algo complejas de comprender. Para ello vamos a realizar un pequeño experimento.

Por favor, fíjese en las siguientes imágenes:

Imagen de la señora "yo". El dedo índice se desplaza hacia el pecho. Se produce el ceño y la boca está en forma de verso abierta.Imagen de la señal "casa". Las yemas de los dedos de ambas manos se tocan dos veces.
Imagen de la señal "niño" la mano se desplaza de fuera hacia dentro golpeando el pensar dos veces. La boca está abierta con los labios hacia fueraImagen de la señal "pedir". La mano se desplaza desde afuera hacia adentro en curva.

Fuente de las imágenes: Diccionario de Lengua de Señas Web, Gabriel Román.

Disponemos de cuatro palabras para realizar una frase sencilla

“Yo vengo a mi casa”

Lo que en lengua de señas sería

“YO CASA MÍA VENIR”

Repita con sus manos tres o cuatro veces la frase hasta que la tenga memorizada…

Ahora, meta sus manos en los bolsillos…

Repita mentalmente la frase memorizada…

Así es como piensan las personas sordas.

Mitos en torno a la sordera VII

Mito VII – Los sordos no hacen ruido.

Los sordos hacen el mismo ruido que los oyentes; o incluso más, ya que no se escuchan a sí mismos.

Muchas veces el sentido común es el menos común de los sentidos. Una persona que no oye, no se puede dar cuenta del ruido que produce. La mayoría de las personas sordas saben que, por ejemplo,  arrastrar una mesa produce un ruido desagradable; pero porque se lo han explicado, no porque lo haya oído.
No obstante, cabe destacar que en muchas ocasiones las reuniones de sordos son más silenciosas que las de los oyentes por la falta de música y de voces conversando.

Mitos en torno a la sordera VI

Mito VI – Los sordos oyen y entienden si se les habla más alto.

Elevar más el tono de voz no suele ayudar a los sordos (ni a los extranjeros) a comprender lo que se dice.

Dependiendo del grado de pérdida auditiva de la persona, hablarle más alto puede ayudarle a comprender mejor algunas palabras. Sin embargo, este método no siempre es efectivo, ya que en algunos casos deberíamos gritar tanto que el sonido se distorsionaría. Además en el caso de personas con sordera profunda no sirve para nada, ya que si se apoya en la lectura labial puede funcionar mejor, pero el volumen de la voz no influye.